Caso muebles: Directores aseguraron que en los mismos colegios se debieron reparar los muebles para usarlos

Caso muebles declaracion de directores de IquiqueCategórico fue el testimonio de los dos primeros directores de colegios municipales de Iquique que declararon hoy en el juicio del Caso Muebles, respecto de la mala calidad del mobiliario y los computadores recibidos. Los docentes fueron claros en señalar que debido a los problemas estructurales que presentaban, o no pudieron ser usados, o debieron ser reparados por los propios colegios.

Los primeros directores en declarar fueron Luis Ramos, de la Escuela Centenario, y Ximena Sepúlveda, de la Escuela Gabriela Mistral. Ambos docentes explicaron que las mesas y las sillas entregadas tenían serios problemas de estabilidad, ya que las patas estaban chuecas y se soltaban las cubiertas y los respaldos. Incluso, debido a que los niños de kínder y pre kínder se caían de las sillas, estos muebles nunca pudieron ser usados.

Además, indicaron que hubo problemas con los tamaños de los muebles, ya que las mesas que debían ser para octavo básico no tenían la correspondiente altura, y en la Escuela Gabriela Mistral sólo recibieron muebles que pudieron ser usados hasta quinto básico, pues eran muy pequeños para utilizar en cursos superiores.

De igual forma, los estantes eran de maderas muy delgadas que no se sostenían y se caían al ponerle libros u otras cosas.

Los directores explicaron que, pese a ser colegios de escasos recursos y con un alumnado de gran vulnerabilidad, con el apoyo de docentes y apoderados realizaron numerosos arreglos a los muebles, poniendo tornillos a las cubiertas de las mesas o tratando de reparar los respaldos de las sillas y reforzando los estantes. “Con nuestros propios recursos y con el apoyo de apoderados tratamos de hacer las mayores reparaciones posibles, pero aún así, hubo muebles que no duraron ni un año”, afirmó Ximena Sepúlveda.

Sobre los computadores, los docentes indicaron que les faltaban algunas piezas, que no tenían sistema operativo y que presentaban problemas de capacidad. Sin embargo, explicaron que fueron acondicionados por personal de Cormudesi, quedando gran parte de ellos operativos.

Los directores confirmaron que los primeros muebles los recibieron recién a fines de febrero y comienzos de marzo, que nunca los hicieron firmar ningún acta de entrega, y que al momento de recibir el mobiliario en sus colegios, jamás estuvo presente ningún representante del Gobierno Regional ni de Cormudesi para confirmar si la cantidad y la calidad del mobiliario recibido, coincidía con el proyecto licitado.

Tampoco por parte de la empresa se les entregó ningún manual de mantención y funcionamiento, ni información sobre la garantía de los muebles y computadores, o el servicio de postventa.

Mañana continúa el juicio con el testimonio de otros directores de colegios afectados.