En educación: Enriquez-Ominami compromete avanzar al 100% en gratuidad

El candidato presidencial del Progresismo, Marco Enríquez-Ominami, dio a conocer sus compromisos en materia de gratuidad y acceso a la educación superior.

Respecto de sus compromisos de educación, el líder Progresista señaló que la propuesta “es producto del trabajo de 300 profesionales, 10 libros, incluso profesionales que se han sumado últimamente a través de Linkedin. Para mí –y usaré la frase de un radical– gobernar es educar. Algunos compromisos son urgentes. Sacar a los bancos del centro del debate de la educación, sacar a los estudiantes de la ultradependencia de los bancos”.

Y también anunció que “vamos a eliminar el CAE por la vía de que el Estado compre la cartera de la deuda de los estudiantes de Chile. Y revisar los intereses sobre intereses que se habrán cobrado y las multas indebidas y condonarlas”, dijo y agregó que “a los nuevos estudiantes ofrecerles un camino de acceso al crédito universitario con tasa de interés cero, pero en UF. ¿Por qué? Porque el Estado no está en condiciones de dar créditos que no sean en UF”.

Además, el candidato presidencial dio a conocer su anuncio sobre gratuidad: “Queremos universidades públicas gratuitas. En mi gobierno, el de los libres, las universidades públicas serán prioridad. Creemos firmemente en esta necesidad y de construir un sistema educativo inclusivo. Esto tiene un costo altísimo, no es barata la educación pública gratuita. Pero es mi decisión perseverar. Fui el primer candidato en plantearlo el 2009, la gratuidad va a avanzar para llegar al 100% en mi gobierno. Pasaremos del 60% al 100%”.

Previamente, dijo Enríquez-Ominami, “hay dos desafíos. Acreditar a las universidades y carreras, porque estamos en un problema. Estamos leyendo que la Universidad Iberoamericana está a punto de cerrarse. Que la Arcis está en trámite de cerrarse. Sabemos que la U. del Mar fue un trauma para nuestros hijos. Exigiré con recursos públicos la acreditación de públicas y privadas”.

Por este motivo, explicó que “las universidades privadas que accedan a la gratuidad tendrán que abrirse a un debate nuevo sobre abrir sus gobiernos corporativos. Si son privadas y reciben directa o indirectamente recursos públicos, deberán aceptar la participación del Estado en sus directorios. Controversial propuesta, pero se las quiero anunciar a las universidades católicas. Son clave en Chile, pero no se pueden eximir de la responsabilidad pública”.

También tuvo palabras para igualar la calidad de la educación desde el inicio. “He planteado la necesidad de avanzar en la educación de la temprana infancia. Faltan 140 mil cupos en salas cuna y en cuatro años pretendo resolver 100 mil de esos cupos. Es un asunto esencial para que aumentemos el empleo y la creatividad, porque la participación laboral de las mujeres no se ha modificado”.

El presidenciable también quiso entregar un mensaje a los profesores. “Ustedes son el motor de la educación. Para mí ustedes merecen tanto como un ingeniero o tanto como un doctor. En mi escala de valores, los profesores son tan importantes como otros profesionales. Y lo curioso es que en Chile esos profesores ganan 3 o 4 veces menos que cualquier abogado o doctor. No puede ser que sean tan subvalorados, por tanto me haré cargo de una parte de la deuda histórica, de mayor capacitación continua. 10 mil de nuestros profesores se irán a capacitar al país mejor evaluado en educación y una tarjeta para que puedan leer al menos cinco libros gratuitamente, así como también asumiré el desafío de las horas no lectivas para que puedan preparar sus clases”, explicó.