Comisión gubernamental liderada por Evo Morales inspecciona el Silala

Una misión comandada por el presidente de Bolivia se trasladó este martes al cantón Quetena Chico, ubicada en la provincia Sud Lipez en Potosí para verificar el uso y origen de las aguas que se encuentran en la frontera con Chile.

Evo Morales en Rio SilalaEl avance se realiza después que el pasado 23 de marzo el gobierno de Bolivia indicará que estudia otra demanda ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya por el uso ilegal de las aguas de los manantiales del Silala que Chile reivindica como aguas de Río Internacional.

Según Bolivia en el Silala existen por lo menos 94 ojos de agua que nacen entre los hitos 73 y 74 en el cantón Quetena, mismos que fluyen hasta Chile a través de canales construidos para alimentar el sistema de agua de la empresa minera Codelco-Chuquicamata (Calama). En 1908, la Prefectura de Potosí autorizó a la empresa anglochilena The Antofagasta-Bolivia Railway, según relató el canciller David Choquehuanca.

En la actualidad en el lugar residen menos de 26 personas de las cuales un 50 por ciento son militares, que resguardan un cuartel.

Bolivia utiliza como base fundamental un preacuerdo logrado el 2009 con Chile bajo la presidencia de Michele Bachelet donde se habría asumido el compromiso de pagar por el 50 por ciento de las aguas manantiales del Silala pese a que en las últimas declaraciones la mandataria chilena señaló que durante más de 100 años el gobierno boliviano habría reconocido el carácter de “río internacional” de las aguas del Silala.

“El año 2009, Chile estuvo dispuesto a llegar a un acuerdo con Bolivia para determinar el uso compartido de las aguas del río Silala y este proyecto de acuerdo fracasó por la negativa de Bolivia”, sostuvo el lunes Bachelet refiriéndose a la concesión por 99 años que logró su país en el 1908 para el usufructo de este recurso.

Después de las declaraciones de Morales, Choquehuanca corroboró mediante conferencia de prensa que las aguas del manantial Silala son empleadas por grandes empresas mineras del norte chileno al igual que el vicecanciller Juan Carlos Alurralde quien explicó que “en 1908, la Prefectura de Potosí otorgó en concesión las aguas del Silala a la FCAB para el uso en locomotoras y aprobó el permiso de construcción de canales. No obstante, años después, ese líquido vital pasó a emplearse para usos industriales, no autorizados por Bolivia”.

Chile reaccionó a las declaraciones de Morales indicando que “contrademandará con firmeza” a Bolivia sobre las aguas del Silala, recalcando la categoría de río internacional de las mismas.

“Chile va a contrademandar a Bolivia para resguardar nuestros derechos, los que se encuentran claramente reconocidos por el principio de que todo Estado ribereño de un curso de agua internacional tiene derecho a utilizarlo para el beneficio de sus comunidades”, indicó Bachelet.

A tiempo de calificar como “poco amistosa” y de “hostigamiento” la medida asumida por el gobierno boliviano. Morales lamentó la actitud de algunos ministros chilenos quienes habrían sugerido renunciar al Pacto de Bogotá.

“Es una confesión anticipada de su derrota” frente a la demanda que anunció Bolivia por el uso “arbitrario” de las aguas del Silala (…) “Retirarse del Pacto de Bogotá es como una confesión anticipada de que van a perder frente a nuestras demandas”, recordó Morales.

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