Seremi de Agricultura destaca inversión de INDAP y Gobierno Regional para recuperar suelos agrícolas

Una inversión que en su conjunto alcanza los 249 millones 368 mil pesos y que beneficia a 217 agricultores regionales realizó el Gobierno de Tarapacá en el contexto del programa de recuperación de suelos agropecuarios.

Seremi de Agricultura Ivan InfanteSe trata de un esfuerzo coordinado entre el Ministerio de Agricultura, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP), el Gobierno Regional de Tarapacá y los agricultores de la provincia del Tamarugal y tiene por destinado recuperar sueños de uso agrícola que  –por diversas razones–  quedaron degradados y cayeron en desuso.

Este esfuerzo conjunto es una historia que comenzó en julio pasado, cuando el Consejo Regional (Core) aprobó 86 millones de pesos para efectuar un nuevo llamado a concurso del programa de recuperación de suelos agropecuarios (SIRSD-S) y aprobó una solicitud efectuada al Gobierno Regional por el Ministerio de Agricultura, a través de INDAP”, comentó el secretario regional ministerial del sector, Iván Infante Chacón.

La autoridad precisó que, de ese monto, 80 millones son para aplicación y los seis millones restantes para contratación de profesional y gastos administrativos.

Infante se mostró optimista de cara a la respuesta de los agricultores tarapaqueños a este programa de Gobierno. “El año 2013 la postulación al programa SIRSD-S tuvo un crecimiento explosivo y llegó a duplicar lo que ocurre en un año normal”, explicó. Y entró en detalles al señalar que en ese período hubo 432 postulaciones, lo que dejó 150 planes de manejo sin financiar, debido a que el presupuesto institucional asignado de 199 millones 368 mil pesos no alcanzó a cubrir todos los requerimientos.

En este mismo orden el seremi destacó la inversión suplementaria del nivel central de INDAP, que puso 50 millones de pesos, para completar así el monto final de incentivos que alcanzó la cifra de  249 millones 368 mil pesos y que beneficia a 217 agricultores que trabajan y producen la tierra en la Pampa del Tamarugal, el lugar donde la agricultura presenta las condiciones más adversas del país.