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Hacienda anuncia ajuste fiscal de 1% equivalente a US$ 540 millones reforzando la sostenibilidad fiscal y la economía

Medida abarca a todos los ministerios, con excepción de Salud. Ministro de Hacienda sostuvo que se trata de “un ajuste moderado, que nos permite proteger el gasto que a la gente le importa, que es el social”. El 71% de la reducción presupuestaria se concentra en el gasto corriente, con reducciones en horas extra, honorarios, funciones críticas, compras de vehículos, contrataciones de estudios y gastos de representación, entre otros.

Ley del CobreEl gobierno anunció hoy un ajuste de $380.000 millones (US$ 540 millones) en el gasto público aprobado para el Presupuesto 2016, medida que implica una reducción en el gasto presupuestario de 1% respecto de lo aprobado. Los detalles fueron entregados por el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, junto al director de Presupuestos, Sergio Granados, luego de que la Presidenta Michelle Bachelet anunciara la medida en el Consejo de Gabinete realizado en el Palacio de La Moneda este lunes. El jefe de las finanzas públicas fue enfático en manifestar que “lo más importante es que este es un ajuste moderado, que nos permite proteger el gasto que a la gente le importa, que es el social”.

Tras explicar los fundamentos macroeconómicos que hacen necesario el ajuste, la autoridad señaló que la medida se implementará siguiendo una serie de criterios:

– Se mantienen los compromisos con los ciudadanos, resguardando la prioridad en el gasto social y otros beneficios.
– El ajuste se focaliza en gasto corriente, con medidas de austeridad en los servicios (reducciones en horas extra, honorarios, funciones críticas, adquisición de bienes y servicios como estudios, pasajes, fletes, publicidad y gastos de representación, junto con una rebaja de 1/3 del gasto para renovación y adquisiciones de vehículos), en algunos programas específicos y, en menor proporción, en gasto de capital. En términos globales, el 71,3% del ajuste se concreta a través de una reducción $ 270.850 millones en gasto corriente, mientras que los $109.150 millones restantes provendrán de menor gasto de capital.
– Se afina el presupuesto en inversión pública, ajustando el gasto a las proyecciones de ejecución actuales y reprogramando iniciativas sin afectar la situación presupuestaria 2017.
– Con excepción de Salud, todos los ministerios participan de este esfuerzo, ajustando partidas o programas específicos. A Salud se le solicitará un esfuerzo adicional para contener el aumento de la deuda. En general, el esfuerzo de austeridad incluye medidas para enfrentar presiones por gastos adicionales no priorizadas ni considerados en el presupuesto.
– No se afectan los presupuestos del Poder Judicial ni del Congreso Nacional.

Para concretar esta medida, el ministro Valdés informó que cada uno de los Ministerios recibió una propuesta de ajuste del Ministerio de Hacienda, que podrá ser afinada a través de reasignaciones del propio ministerio en la medida que cumplan los criterios ya señalados y sin aumentar el gasto de arrastre. Esto entrega el necesario espacio de participación en la definición de prioridades de gasto. El plazo para este proceso vence el 4 de marzo.

Nuevo escenario económico

La autoridad explicó que este ajuste a la baja en el techo de expansión del gasto público responde a dos elementos, que no eran previsibles cuando a fines de septiembre del año pasado se envió el Presupuesto 2016 para su tramitación en el Congreso.

En primer lugar, el titular de Hacienda se refirió a la debilidad del crecimiento global, la desaceleración en China y del mundo emergente, asociado a un precio del cobre “que en las últimas semanas ha sido significativamente más bajo de lo que todos suponíamos hace seis u ocho meses”. Agregó que “no es un tema que tenga sólo un aspecto coyuntural o transitorio, sino que pensamos también que tiene un componente más persistente y de ahí la importancia de tomarlo en cuenta”.

De esta manera, Valdés comentó que “como todos los chilenos entienden, los gastos permanentes requieren de ingresos permanentes para ser financiados. Y cuando hay noticas que cambian los ingresos permanentes es necesario recalibrar los gastos permanentes. Eso es lo que estamos haciendo con este ajuste”.

Como segundo elemento, Rodrigo Valdés se refirió a la recaudación 2015 mayor a la esperada, incluyendo el registro de capitales, lo que incidió en un déficit fiscal de 2,2 del PIB, bastante menor al 3,3% proyectado. “Gracias a esta mejor recaudación podemos hacer hoy un ajuste moderado. Sin esa mayor recaudación tendríamos que hacer un ajuste mayor”, dijo Valdés, quien enfatizó que “el ajuste que estamos haciendo se ha calibrado de manera de mejorar el balance estructural y volver a la senda de mejoramiento que habíamos considerado como objetivo presupuestario”.

El ministro destacó que mantener nuestro compromiso con la disciplina fiscal “permite tener tasas de interés más bajas y el riesgo país a raya. Eso significa mejores condiciones de financiamiento para todos. En la medida que evitemos desequilibrios, podemos enfrentar mejor los problemas del mundo y además, nos permite mantener estas buenas condiciones de financiamiento que tenemos”.

Comentó además que el incremento en el déficit efectivo este año “produce y ayuda a que funcionen los llamados estabilizadores automáticos”, lo que permite apoyar directamente la demanda interna en este ciclo. Sostuvo que para el ciclo económico, “lo que importa no es sólo la política fiscal, sino que la combinación de las políticas macroeconómicas. Y en particular la política monetaria y fiscal”.

Respecto de la magnitud del ajuste, subrayó “es menor que el que se ha anunciado en otros países por estos días. Esto refleja dos cosas: primero que partimos de una situación de holguras mayores a la de otros países, por la Reforma Tributaria y porque hemos tenido una historia de un cuidado fiscal más intenso”.

Consultado por las estimaciones del PIB para este año, Rodrigo Valdés explicó que para este ajuste se empleó un supuesto metodológico que considera el consenso de mercado en cuanto a que esa cifra de 2%; un crecimiento de la demanda interna de 1,9%; un precio del dólar marginalmente mayor que el empleado en el Presupuesto y un precio del cobre que se ajustó desde US$ 2,50 a US$ 2,15 la libra.

“Espero cuando vayamos a la Comisión Mixta, si es que es después de las cuentas nacionales oficiales del año pasado, poder hacer una actualización oficial del crecimiento. No es un misterio, ya hemos adelantado que vamos a hacer esa corrección a la baja y estará en torno a este 2%, que estamos usando como supuesto para hacer las proyecciones del presupuesto de este año”, concluyó.

Fundamentos de la medida

El entorno económico global se ha tornado más adverso. En los últimos meses se ha deteriorado el escenario económico mundial, con mayor volatilidad en los mercados financieros, caídas generalizadas en los precios de las materias primas y perspectivas de un crecimiento global más lento, especialmente en economías emergentes.

El precio del cobre ha caído significativamente. Debido a la persistente baja en el precio del cobre, el Ministerio de Hacienda citó de manera extraordinaria al Comité de expertos independientes que proyecta el precio del cobre de largo plazo que se emplea para el Presupuesto. Dicho Comité revisó del precio del cobre de largo plazo desde US$/Lb 2,98 a US$/Lb 2,57 (-13,8%) y proyectó un precio del cobre promedio para 2016 de US$/Lb 2,15.

La economía está creciendo a tasas bajas. Reflejando el entorno más adverso, el consenso de mercado ha reducido las perspectivas de crecimiento de Chile para este año (2% según Consensus Forecast de febrero, versus 2,6% proyectado en agosto de 2015).

Este nuevo escenario implica menos ingresos estructurales para el Fisco, que no logran compensarse con los mayores ingresos tributarios de 2015. Los buenos resultados de la Reforma Tributaria y el mejor cumplimiento por parte de los contribuyentes aportaron a un resultado fiscal 2015 considerablemente mejor al esperado. Sin embargo, la revisión a la baja en el precio del cobre de largo plazo y una brecha de actividad posiblemente menor a la considerada hasta ahora, significaría un balance estructural en 2015 que podría llegar hasta -1,9. Del mismo modo, con los nuevos antecedentes disponibles el balance fiscal efectivo de 2016 llegaría a -3,1% del PIB, pero con el ajuste alcanzaría -2,9%. En tanto, el balance estructural se ubicaría en un rango entre -1,4 a -1,6%, pero con el ajuste llegaría a -1,3%.

Es necesario recalibrar la trayectoria de gasto público para cuidar la sostenibilidad fiscal. Chile tiene una tradición de finanzas públicas sanas, de financiar gastos permanentes con ingresos permanentes. Este es un factor esencial para el funcionamiento de una economía ordenada que permite tasas de interés convenientes para familias y empresas, junto con la entrega de beneficios sociales que no se vean afectados en momentos de menores ingresos fiscales. Para mantener estos objetivos, es fundamental que el país haga este esfuerzo de consolidación fiscal algo mayor al proyectado, disminuyendo el techo del gasto 2016 y preservando así la senda proyectada que permite avanzar desde un balance estructural del orden de -1,9% en 2015 a uno en torno a -1,3% este año.

Con todo, el déficit efectivo este año será mayor que el de 2015 lo que significa que la política fiscal seguirá contribuyendo a apoyar la actividad económica en un marco de responsabilidad fiscal.