
La alerta sobre medicamentos vencidos en consultorios no debería reducirse al monto de las pérdidas. Que fármacos financiados con recursos públicos caduquen antes de usarse obliga a mejorar la planificación, el control de inventarios, la trazabilidad y la redistribución oportuna de excedentes.
Pero plantea una pregunta de fondo. ¿Podemos exigir una gestión farmacéutica cada vez más compleja si aún hay establecimientos de Atención Primaria sin químico farmacéutico? Chile debiera avanzar para que todos los CESFAM cuenten con este profesional, con horas suficientes para cumplir sus funciones.
El Código Sanitario reconoce a las farmacias como centros de salud dirigidos por un químico farmacéutico, con responsabilidades en la dispensación adecuada, el uso racional de medicamentos y la vigilancia técnico-sanitaria. En Atención Primaria, su aporte incluye gestión de existencias, vencimientos y farmacovigilancia.
El Fondo de Farmacia para Enfermedades Crónicas No Transmisibles en Atención Primaria (FOFAR) debe mantenerse y potenciarse. Busca dar continuidad a los tratamientos e incorpora recursos humanos y servicios farmacéuticos para CESFAM que ya cuentan con estos profesionales.
No basta con disponer de medicamentos. Hay que garantizar que sean seleccionados, almacenados y usados adecuadamente. Tampoco basta con instalar sistemas informáticos: una alerta solo sirve si hay capacidad profesional para analizarla y redistribuir a tiempo.
Fortalecer FOFAR y asegurar químicos farmacéuticos en todos los CESFAM no es gasto adicional, sino inversión que protege a los pacientes y los recursos públicos.
Fernando Torres
Director Escuela de Química y Farmacia UNAB


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