17 de octubre de 2026

DIARIO EL NORTINO

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ASOR inicia agenda de diez años para estudiar las transformaciones de la autoridad

Entre sus focos de estudio analizará las reconfiguraciones de la autoridad en Chile y sus impactos en la regulación social a través de cuatro líneas: Vida Social (Familia, Trabajo, Educación y Salud), seguridad, política y mundo digital.

La académica de la Universidad de Santiago, Kathya Araujo, ofreció una charla magistral “Autoridad: desafío y tarea para la investigación y la sociedad” en la Sala América de la Biblioteca Nacional en el marco de la presentación del Instituto Milenio Autoridad y Regulación Social (ASOR).

La investigadora Usach enfatizó en que “tenemos que entender que la sociedad ha cambiado y debemos encontrar nuevas fórmulas de ejercer la autoridad que combinen con estos grandes cambios sociales. Hay costos muy altos que se están teniendo de esta desestabilización de la autoridad, por lo que tenemos que conducir estos procesos a una buena forma de convivencia en democracia”. 

El objetivo del ASOR, iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), es estudiar las reconfiguraciones de la autoridad en Chile y sus impactos en la regulación social a través de cuatro líneas: Vida Social (Familia, Trabajo, Educación y Salud), seguridad, política y mundo digital.

Asimismo, el rector de la Universidad de Santiago, Pedro Palominos, señaló que es “un proyecto muy importante porque nos relaciona con las universidades públicas y privadas. Abordamos temas sobre cómo evoluciona la autoridad y la sociedad”.

Durante el lanzamiento del Instituto Milenio se presentó la agenda oficial que abordará las temática del instituto, que reúne a cerca de 50 investigadores e investigadoras nacionales e internacionales, y desarrollará una agenda de investigación proyectada a diez años.

Uno de los propósitos del organismo será comprender los factores que están desestabilizando la autoridad y, al mismo tiempo, identificar las nuevas formas que comienzan a emerger.

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Respecto del objeto de estudio de ASOR, su directora Kathya Araujo, explicó que la autoridad constituye uno de los mecanismos fundamentales para organizar la convivencia y cumplir tareas como gobernar, educar o criar. “La autoridad es una institución invisible. No la vemos, pero si no está funcionando, no tenemos vida social”, enfatizó.

A juicio de la socióloga, detrás de fenómenos aparentemente distantes —como la autoridad de los políticos, las dificultades que enfrentan las familias en la crianza, la violencia en las escuelas o los problemas de salud mental en el trabajo— existe un proceso transversal relacionado con las transformaciones que ha experimentado la autoridad y que requiere ser analizado.

Araujo explicó que, durante las últimas décadas, las crecientes expectativas de horizontalidad y autonomía han cuestionado las formas de autoridad históricamente asociadas a relaciones verticales y a la obediencia. Si bien considera positivo el cuestionamiento de vínculos abusivos, advierte que todavía no se han consolidado nuevos mecanismos compartidos que regulen las relaciones sociales.

“Se puso en cuestión la autoridad antigua y todavía no tenemos modelos”, afirmó. En ese escenario, agregó que “cuando no tienes un mecanismo sólido para organizar las relaciones sociales, comienzan a aparecer cada vez más fricciones, tensiones y, muchas veces, también violencia”.

La investigadora advirtió que las dificultades derivadas de este proceso no deberían atribuirse exclusivamente a las capacidades individuales de padres, madres, docentes u otras figuras de autoridad. “Nos están cargando con responsabilidades individuales como padre, como madre, como maestro, cuando estamos más bien sufriendo un proceso colectivo”, señaló. Por ello, enfatizó que “tenemos que resolverlo colectivamente”.

Cuestionar las antiguas formas de ejercer la autoridad, no significa que ésta deba desaparecer. Araujo sostuvo que esta sigue siendo necesaria para organizar la convivencia y conducir situaciones complejas sin recurrir a la fuerza. El desafío, entonces, consiste en identificar qué nuevas formas están apareciendo y cuáles pueden alcanzar un grado suficiente de consenso y aceptación social.

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“Queremos identificar los factores que la desestabilizan, pero también cuáles son esas nuevas maneras para tratar de encontrar cómo está trabajando la sociedad para encontrar soluciones, porque las necesitamos”, puntualizó Araujo.

Para abordar estas temáticas, el instituto reúne a cerca de 50 investigadores e investigadoras nacionales e internacionales y desarrollará una agenda de investigación proyectada a diez años. Desde una perspectiva interdisciplinaria, buscará comprender cómo las transformaciones de la autoridad inciden en distintos ámbitos de la sociedad y qué mecanismos comienzan a emerger para regular las relaciones sociales. Junto con la Universidad de Santiago de Chile, las instituciones que albergan ASOR son la Universidad Diego Portales, la Universidad de O’Higgins y la Universidad Católica del Norte.

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FONDO QHAPAQ AYMARA: Desarrollo Integral