
La iniciativa, anunciada por el Presidente José Antonio Kast durante su Cuenta Pública, busca reforzar los aprendizajes esenciales desde los primeros años de enseñanza y promover una cultura educativa que favorezca el desarrollo integral de los estudiantes.
En una ceremonia realizada en el Liceo Bicentenario Monseñor Enrique Alvear, en la comuna de Pudahuel, el Ministerio de Educación presentó oficialmente el programa «Chile Aprende y Avanza», una estrategia nacional destinada a fortalecer los aprendizajes fundamentales en lectura y matemáticas, junto con promover una cultura educativa orientada al bienestar, la convivencia y el desarrollo integral de los estudiantes.
La actividad fue encabezada por la ministra de Educación, María Paz Arzola, y el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, quienes destacaron que la iniciativa responde a uno de los principales compromisos anunciados por el Presidente de la República, José Antonio Kast, durante su última Cuenta Pública.
Durante la presentación, la ministra Arzola explicó que el programa busca transformar el rol del Ministerio de Educación en un organismo que acompañe y entregue herramientas concretas a las comunidades educativas.
«Chile Aprende y Avanza busca convertir al Ministerio de Educación en un facilitador, en un apoyo hacia las escuelas. Es un plan que no nace desde cero; recoge aquellas experiencias que han resultado positivas. Hoy estamos en un Liceo Bicentenario de Excelencia, que demuestra cómo las buenas prácticas pueden traducirse en mejores resultados para los estudiantes», señaló.
La secretaria de Estado agregó que el ministerio pondrá a disposición de los establecimientos nuevas herramientas para fortalecer los aprendizajes, entre ellas una evaluación nacional de lectoescritura para estudiantes de segundo básico que comenzará a aplicarse este año. El objetivo es detectar tempranamente las dificultades de aprendizaje y permitir que los docentes implementen estrategias oportunas de apoyo.
Asimismo, el programa contempla capacitación docente basada en evidencia, recursos pedagógicos y orientaciones que permitan adaptar la enseñanza a las necesidades de cada estudiante, respetando los proyectos educativos de cada establecimiento.
Por su parte, el subsecretario Daniel Rodríguez destacó que la iniciativa pretende fortalecer tanto los aprendizajes como el ambiente escolar.
«Lo que busca Chile Aprende y Avanza es entregar herramientas a los colegios para que sean espacios donde los estudiantes puedan aprender y estar bien. Los dos pilares del programa ponen el foco en lo que ocurre dentro de la sala de clases y en la construcción de una cultura educativa que favorezca esos aprendizajes», indicó.
Dos pilares para mejorar la calidad educativa
El programa se estructura sobre dos grandes ejes de trabajo. El primero corresponde a Aprendizajes Basales, cuyo propósito es garantizar que todos los estudiantes logren comprender lo que leen antes de finalizar segundo básico y dominen las operaciones matemáticas fundamentales antes de concluir cuarto básico.
La estrategia busca evitar que los rezagos académicos se acumulen durante la trayectoria escolar, situación que posteriormente dificulta el aprendizaje de otras asignaturas y aumenta las brechas educativas.
El segundo eje, denominado Cultura Educativa, está orientado a fortalecer la convivencia escolar, promover ambientes seguros y respetuosos, impulsar la formación ciudadana y favorecer el desarrollo físico, emocional y social de los estudiantes, bajo el liderazgo de los equipos directivos.
Según explicó la ministra Arzola, ambos componentes son complementarios.
«Una cultura educativa sólida crea las condiciones necesarias para que los estudiantes aprendan en un ambiente seguro y motivador. Al mismo tiempo, el logro académico fortalece el sentido de pertenencia y el bienestar, generando un círculo virtuoso que permite avanzar hacia instituciones educativas de mayor calidad», afirmó.
Un diagnóstico que evidencia importantes desafíos
La implementación del programa responde a un diagnóstico elaborado por el Ministerio de Educación, cuyos resultados muestran importantes desafíos para el sistema escolar chileno.
Entre las principales cifras se indica que tres de cada cinco estudiantes de segundo básico no alcanzan el nivel esperado de comprensión lectora, principalmente debido a dificultades en la decodificación de los textos. Sin embargo, el ministerio destaca que el 91% de esos niños comprende adecuadamente cuando un adulto les lee en voz alta, lo que demuestra el potencial de una intervención pedagógica temprana.
En matemáticas, el escenario también resulta preocupante. Solo el 27,6% de los estudiantes de cuarto básico alcanza un nivel adecuado, mientras que uno de cada tres alumnos finaliza ese nivel sin dominar las competencias matemáticas mínimas correspondientes a su edad.
El diagnóstico también aborda la convivencia escolar. Durante 2024 se registró un récord de 8.864 denuncias por situaciones de convivencia escolar, mientras que un 44% de los estudiantes de segundo medio declaró haber sido víctima de acoso reiterado, cifras que refuerzan la necesidad de fortalecer los ambientes educativos.
El Ministerio de Educación advirtió además que un niño que no desarrolla adecuadamente sus habilidades lectoras a los ocho años tiene un 88% de probabilidad de mantener esas dificultades al llegar a cuarto básico, transformando el rezago en una brecha permanente que limita las oportunidades de aprendizaje y el desarrollo futuro.
Frente a este escenario, la cartera de Educación apuesta por una intervención temprana basada en evidencia, con el propósito de fortalecer los aprendizajes desde los primeros años, prevenir el rezago escolar y avanzar hacia un sistema educativo que combine excelencia académica, inclusión y bienestar para todos los estudiantes.


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