
Marco Enríquez-Ominami oficializó su quinta candidatura presidencial, presentando ante el Servicio Electoral (Servel) un total de 37.438 firmas que le permiten competir como independiente en las elecciones de 2025. El exdiputado y fundador del Partido Progresista, que ya participó en los comicios de 2009, 2013, 2017 y 2021, destacó que este nuevo intento busca abrir lo que él denomina un “nuevo ciclo político para Chile”, alejado de la polarización y de lo que calificó como falsas promesas tanto del oficialismo como de la derecha dura.
En una intervención realizada tras la inscripción de su candidatura, Enríquez-Ominami subrayó las dificultades que representa competir como independiente en el escenario político chileno, recalcando que la presentación de miles de firmas ciudadanas constituye una señal clara de respaldo. “Todavía hoy, ser un candidato independiente, libre de decir la verdad, molesta. Pero estas decenas de miles de apoyos dicen que nuestra voz merece estar presente, que nuestro camino es legítimo”, afirmó.
Durante su discurso, el candidato criticó lo que llamó “bloqueos heredados del pasado”, los cuales a su juicio han impedido a Chile avanzar en las reformas estructurales necesarias. Denunció los abusos de la clase política y reafirmó su compromiso con un Estado estratega, capaz de enfrentar con decisión la inseguridad, generar condiciones reales de movilidad social y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones. “Lo que Chile necesita es un Estado estratega, que garantice derechos, que enfrente con decisión la delincuencia y que dé un horizonte de movilidad y esperanza a las familias”, enfatizó.
El abanderado también marcó distancia de José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, y de la candidata del oficialismo, a quienes acusó de representar callejones sin salida para el futuro del país. “Chile no puede seguir atrapado entre el miedo y las falsas promesas. No es en el odio ni en la improvisación donde se construye futuro. Lo que proponemos es lucidez, diálogo y horizonte para nuestro país”, sostuvo.
La inscripción de su candidatura se da en un contexto político competitivo, con la derecha buscando consolidar a Kast como principal figura y el oficialismo trabajando por mantener el poder con su propia carta presidencial. La irrupción de Enríquez-Ominami con su quinta postulación promete reordenar parte del debate electoral, especialmente en materias como el rol del Estado, la descentralización y la necesidad de nuevos liderazgos.
Como parte de este proceso, Enríquez-Ominami puso a disposición de la ciudadanía el discurso completo de su proclamación en formato PDF, invitando a leerlo y debatirlo. “No estamos aquí por nostalgia ni por insistencia personal, sino porque Chile necesita más voces, más ideas y menos polarización”, señaló, cerrando su intervención frente a los adherentes que lo acompañaron en las afueras del Servel.


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