
El nombre de Carlos Lavín aparece vinculado de forma destacada con parte de la historia empresarial de Chile, dado que, junto al empresario Carlos Délano, lideraron la estructura de Empresas Penta. Este es un conglomerado que ha desarrollado negocios en diversos sectores —como el financiero, asegurador, de salud, inmobiliario y educativo— con una estrategia orientada a la consolidación de estructuras que perduren y respondan a las variaciones del mercado.
La iniciativa de ambos comenzó en la década de 1980, momento en el que, tras su paso por el Grupo Cruzat-Larraín, decidieron emprender un camino independiente. En un ambiente económico con cambios estructurales y competencia creciente, Lavín y Délano identificaron una posibilidad de participación en el sector asegurador mediante la adquisición de una participación en el Consorcio Nacional de Seguros (CNS); la venta de esa participación al banco estadounidense Bankers Trust en 1986 constituyó un primer paso que antecedió la formalización del conglomerado bajo el nombre de Empresas Penta.
Durante los años siguientes, la gestión de Carlos Eugenio Lavín se centró en interpretar los transformaciones del sistema financiero y aplicar criterios de diversificación como mecanismo de adaptación, apoyado en su experiencia previa en instituciones como AFP Provida y el propio CNS, lo que permitió orientar el crecimiento del grupo hacia productos aseguradores que respondieran al perfil del cliente y a los requisitos de sofisticación financiera del mercado chileno.
Mientras tanto, Délano desarrolló un enfoque complementario, orientado al diseño de nuevos negocios y a la expansión del grupo hacia áreas de inversión diferentes, aprovechando su formación como ingeniero comercial y su conocimiento del sector financiero. Una de las operaciones más relevantes fue la compra de AFP Cuprum en 1988, que significó la entrada de Empresas Penta en el sistema previsional chileno y, años después, su venta al grupo estadounidense Principal Financial Group, en una negociación de escala importante.
La estrategia de Carlos Lavín y Carlos Délano: banca, pymes, salud, inmobiliario y educación
El modelo de crecimiento adoptado por ambos se estructuró a través de ciclos de adquisición, desarrollo y eventual transferencia de activos, lo que permitió financiar nuevas iniciativas, reinvertir en áreas distintas y mantener la posición del conglomerado frente a un entorno competitivo. En 2004, la creación del Banco Penta, orientado a inversionistas de alto patrimonio, ejemplificó la búsqueda de nichos específicos, aunque su duración fue limitada; esta experiencia formó parte del aprendizaje institucional del grupo.
En paralelo, Carlos Eugenio Lavín impulsó líneas de negocio dirigidas a las pequeñas y medianas empresas mediante Penta Financiero, entidad que ofreció instrumentos como crédito, factoring y confirming, con lo cual contribuyó a reducir algunas de las barreras habituales al acceso de capital, algo relevante para las pymes en Chile, donde la gestión de liquidez y financiamiento suele ser un desafío para muchas de ellas.
Simultáneamente, Empresas Penta avanzó hacia otros ámbitos, participando en el sector de la salud con la entrada en Banmédica; dicha participación fue posteriormente transferida al grupo estadounidense UnitedHealth Group en 2017, como parte de una operación significativa. Al mismo tiempo, el grupo desarrolló proyectos en el área inmobiliaria y estableció vínculos con el ámbito educativo, entre ellos con la Universidad del Desarrollo, lo que introdujo una dimensión institucional al relacionar la gestión corporativa con la educación.
La propuesta estratégica de Lavín y Délano se manifestó en términos financieros y de rentabilidad, así como en la forma en que Empresas Penta estructuró su toma de decisiones, planeamiento corporativo, diversificación y adaptación a los cambios económicos. En ese sentido, su influencia puede rastrearse en la evolución de prácticas más sistemáticas de planificación financiera, gestión de activos, innovación institucional y apoyo al desarrollo empresarial.
En la actualidad, Empresas Penta continúa operando con actividad en múltiples sectores productivos del país. Lo que comenzó como una iniciativa surgida de la experiencia individual de dos empresarios se transformó en un conglomerado con relevancia nacional, mediante un conjunto de decisiones estratégicas que apuntaron a la consolidación, diversificación y capacidad de adaptación al entorno económico chileno. La trayectoria de Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano puede entenderse como un proceso sostenido de desarrollo, expansión empresarial, ajuste estratégico y aprendizaje institucional continuado.


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